[Entrevista con Fito Cabrales | Lee el artículo]

 

“El camino de Fito y Fitipaldis es la sencillez

 

[Por José Antonio Menor]

 

Tras Platero y Tú, después de colaborar en Extremoduro y aparecer en el disco de Extrechinato y tú, después de dos discos con su banda (Los Fitipaldis), después de un montón de experiencias, Fito regresa con lo que para muchos es su mejor disco. Él nos cuenta el proceso, los porques, las razones...

 
Demasiado pop para ser rock, demasiado rockero para ser pop... ¿te encuentras cómodo en esa tierra de nadie?

La verdad es que es el terreno por el que más me gusta estar, porque Fito hace canciones sin más. Está claro que no me voy a poner a hacer tangos, porque no es mi cultura, no he vivido eso, y que me encuentro más cómodo haciendo rock and roll, pero no pienso nunca en hacer una música porque es lo que toca. Hago lo que me va surgiendo sin tener nada preconcebido. Porque cuando te limitas a lo preconcebido, pues resulta que no puedes imaginarte a Angus Young llevando pantalones largos. Y puede que el disco siguiente me salga muy heavy o me salga hacerlo con dos guitarras y tan tranquilo. Quiero tener un “sonido Fito y Fitipaldis”, pero siempre buscando hacer lo que me sale y si es sorprendiendo, pues mejor.

Ahora que estás en el número dos de la AFYVE, ¿estás preparado para que te llamen comercial, vendido y todos esos términos peyorativos que se utilizan para aquellos a los que deseamos éxitos hasta que los tienen?

Lo asumo y lo tengo superado, porque entiendo que son críticas de “chavalillos”, sin ser despectivos, quiero decir de gente que no tiene mucha vida por detrás. A mí me hace mucha gracia que me llamen comercial y que digan que he dejado Platero para hacer canciones más pop para sonar en los 40 Principales, cuando el director de 40 Principales, que es un tipo al que no conozco, me tiene mucha manía e incluso llama a las cadenas de televisión para que no programen mis vídeos, porque no tengo pelos en la lengua y digo lo que pienso al respecto de su emisora, que creo que es una mierda. Lo curioso es que todos esos que me atacan de comercial no se dan cuenta de que ellos caen en la misma trampa porque, como son heavies no pueden escuchar un disco de rumbas, es mejor comprarte un disco de heavy aunque sea una mierda. Les venden la moto y sin darse cuenta, casi intentando huir precisamente de eso, actúan exactamente igual. 

¿Por qué Lichis, y qué es lo que aporta un personaje como él a Fito y Fitipaldis?

En primer lugar porque me parece un gran músico y me gustan mucho sus letras. Le conocí a raíz de la gira de Sueños Locos y como es un osito, un tío muy majo, pues le propuse colaborar. Le llamé para que cantase en otra canción pero vino, cantó lo que teníamos previsto, metió unas voces en "La casa por el tejado", metió un bajo... y revolucionó el estudio. En las mezclas, escuchando sus tomas, me pareció que era mejor lo que había hecho en "La casa por el tejado", supongo que porque hizo algo que yo no esperaba y me sorprendió. Además le engañamos para que metiese el bajo en "Vamonó", el tema instrumental, porque él, cuando vino, no sabía que iba a grabar un bajo, pero cuando acabó de cantar, le dijimos que teníamos un tema con una onda de lo que él controla, porque él es un gran bajista, y se puso y grabó algo alucinante. En fin, que me gustaba mucho como músico y encima hubo muy buen rollo a nivel personal, así que he salido encantado de la colaboración.

Y meter a Olga Román... vaya lujazo, ¿no?

El caso de Olga no tiene nada que ver. A Olga la llamamos por el concepto que quería tener en el disco. Quería que tuviese un sonido sencillo. Habitualmente me gusta meter más voces en los temas, pero en este caso quería algo más sencillo, más limpio. De hecho la mayoría de los temas son a una voz doblada y ya. Y precisamente por eso pensamos en Olga, porque cuando quieres pocas voces, lo poco que se escuche tiene que ser perfecto y eso lo conseguíamos con ella, que tiene una voz dulce, una voz que enamora. Yo sólo la conocía de los discos de Sabina y ha sido luego cuando he sabido que había grabado un disco en solitario que había colaborado con mucha más gente...

Este disco, ¿en qué es lo mismo y en qué no es lo mismo que los dos anteriores?

Lo que ha cambiado ha sido fundamentalmente el estilo de la producción. A mí nunca me han gustado las producciones muy complejas, en las que escuchas setenta pistas... Bueno, no me han gustado para mí, porque a lo mejor las escuchas en gente como Aerosmith y la cosa suena que te mueres. Pero el caso es que no es lo que yo he querido hacer porque a mí me gusta hacer discos que suenan como suena una banda tal cual. Además, en este caso buscaba un sonido, como te decía antes, mucho más sencillo. En cuanto al resto, pues la verdad es que no ha habido cambios, porque no me va hacer las cosas de manera premeditada. La música depende de la vida, pero no sólo para mí, para todos, o al menos eso es lo que yo creo, porque intento pensar que todo el mundo compone como le sale. Admito que a lo mejor me paso de ingenuo, pero sinceramente creo que todo depende de como estás y que eso se refleja en lo que haces.

Vais a empezar haciendo una gira en teatros. ¿Imagináis a vuestro público sentadito en las butacas?

Francamente, estoy acojonado. Me llama mucho la idea de esta gira porque es algo completamente nuevo. Hicimos dos fechas en la gira anterior y me picó la idea. Es todo un reto que hace que me ponga más nervioso de lo normal y que me suba la adrenalina porque se sale de lo habitual. Podríamos haber hecho el circuito de salas de siempre, que me encanta y que lo haremos, sin duda, pero me apetecía asumir el reto de ponerme encima del escenario sólo con la música. Cuando sales a tocar en una sala el ambiente es diferente que cuando estás en un teatro. En una sala todo es más festivo, con el gin tonic, los colegas... En un teatro es tu música y el público, todo mucho más estrictamente musical. Se lo propuse a mi manager y al final hemos sacado 14 fechas y lo cierto es que tengo muchas ganas. 

En el disco incluís una versión de Los Rebeldes y, en lugar de hacer una referencia a Carlos Segarra, hablas de Loquillo. ¿Cuál es la deuda que mencionas?

Un día, mientras estábamos en la anterior gira, estábamos comiendo y me llaman al teléfono y es el Loco para proponerme hacer una versión de Los Rebeldes. Me explica que es un proyecto para Carlos Segarra y tal, pero tampoco me da muchos detalles, porque en ese momento estaban contactando con los músicos para saber qué acogida tenía la idea. A mí me emocionó mucho que me llamase el Loco y en ese momento le dije que sí, que contasen conmigo. Total que pasan los meses y me vuelve a llamar para decirme que él se desentendía del proyecto. Yo le dije que sí él se iba, yo también, porque al fin y al cabo mi única relación con el tema era a través de él, pero le dije que yo seguía adelante con la versión porque ya habíamos estado trabajando en el tema y que la incluiríamos en el siguiente disco de Fito y Fitipaldis, que a aquellas alturas ni siquiera era un proyecto porque no habíamos empezado a hacer nada. En realidad la hemos metido como un homenaje al Loco, para decirle que nosotros estábamos haciendo nuestros deberes y que aquello no había sido una conversación de bar, a las cinco de la mañana de "vamos a salvar el mundo" ni nada por el estilo, y por eso apunto lo de que se la debía.

Este es el primer disco, desde que empezasteis a colaborar estrechamente, en el que Robe no hace nada. ¿En qué sentido afirmas que es el disco en el que probablemente esté más presente?

Porque a lo mejor en los otros discos ha ido y ha grabado una canción, pero en este su presencia personal ha sido mucho mayor. Ha estado tres veces por semana en el estudio, opinando, diciendo cosas, sugiriendo... Y a mí me alegra con su presencia. En el fondo le veo que está ahí para cuidarme, como diciendo: "te dejo ser malo, pero hasta unos límites". Le agradezco mucho que esté ahí, independientemente si canta o no, porque eso, al fin y al cabo, depende de si le apetece, si se le ocurre algo... A mí me vale con que esté y me diga qué es lo que le parece lo que hago.

El tema instrumental, un capricho que es todo un lujazo, nos hace preguntarnos por qué hemos tenido que esperar al tercer disco para escuchar una canción como está.

Personalmente, me gustan los instrumentales mucho. Suelo decir, en tono de broma, que me gustan porque mientras tocamos el instrumental tengo tiempo para fumarme un cigarro… En realidad lo hemos hecho porque ha salido así. Si sale, pues se graba. Cuando empiezas a componer una canción y tienes tres frases o unos acordes pues te pones y antes de seguir con la música haces la letra. Supongo que era un tema de falta de atrevimiento, porque no me atrevía a hacer un tema enteramente instrumental. Pero en la música es muy importante el mensaje y a veces dices todo lo que tienes que decir con música, sin necesidad de escribir una letra. Y eso es lo que ha pasado con este tema, porque lo que yo quiero es moverle el pié a la gente, sin más pretensiones. En realidad, al final, ha sido uno de los temas más complicados, si no el que más, porque tiene 70 pistas grabadas y mezclarlo ha sido como mezclar un disco. En el fondo se trata de que al principio intentas maquillar tus complejos, pero llegas a un punto en el que los acentúas. Pasaba, por ejemplo, con la batería, que yo era un poco reacio a grabar una batería programada. Te lo planteas y lo que quieres es un tema dance, ¿no? Pues lo que necesitas es la textura de una batería programada, así que es lo que metes.

Dentro de esos "complejos vencidos", ¿está el tema de meter scratches?

Lo que nos pasa a los músicos de rock and roll es que tendemos a pensar en guitarras y en bajos, que son los instrumentos con los que componemos, ignorando otras posibilidades. En un bolo en Barcelona, con un grupo del que ahora no recuerdo el nombre (recuerdo que era el grupo del bajista de Jarabe de Palo), llevaban un bajo, una batería, una chica cantando y un tío haciendo scratches. Y de repente, mientras lo veíamos, fue como darme cuenta de que aquello también era un instrumento y que se podía utilizar. Así lo aprovechamos para meterlo en una parada de un tema, como un capricho, pero también con la intención de sorprender, porque está claro que un scratch no es lo que uno se puede esperar en una canción de Fito.

¿Dirías que la sencillez es el camino hacia la perfección o al menos el secreto del éxito de Fito y Fitipaldis?

No sé si el camino hacia la perfección, pero sí el camino de Fito y Fitipaldis. Yo busco la sencillez de las canciones, aunque cueste mucho más que añadir. Es muy difícil quitar elementos, de la misma manera que es más fácil hacer una canción con doce notas que con tres. Me ha costado mucho alcanzar ese sonido sencillo y se ha logrado a base de hacer maquetas. Nos hemos tirado cuatro meses haciendo maquetas hasta meternos a grabar. Hemos hecho hasta cinco versiones diferentes de los temas, depurando y simplificando. Yo tenía muy claro desde el principio en mi cabeza como quería que sonase todo, pero es difícil comunicárselo al resto de la banda y el paso de la cabeza a la grabadora es arduo y complicado, pero ha merecido la pena.

Soñar es uno de los verbos más conjugados en tus letras. ¿Con qué sueña, a día de hoy, Fito?

Olvidarme del mundo... Supongo que como todo el mundo. En mi caso la música es una coraza para escaparme. Enciendes la tele y ves el telediario y lo que te dan ganas es de salir corriendo o de preguntarle a tu madre si realmente tú también eres un ser humano más, de esos que se ven en la pantalla del televisor. La música es una forma de escapar a esta opresión, pero de la misma forma que creo que cada uno escapa por su propio camino.

Le habéis dado mucha importancia a Internet en el lanzamiento del disco. ¿Qué relación mantienes con la red?

La verdad es que soy un “negao”. Tengo un ordenador en casa que solo utilizo para meterme en la página de Fito y Fitipladis, leer el foro y contestar a la gente. Está claro que es una herramienta muy poderosa para la comunicación con la gente que te sigue. Yo me pongo enfermo y tengo que suspender un concierto en Burgos, le das a un botón y en cinco minutos lo saben treinta mil personas. Además, sirve como medio de comunicación directa en el que respondes a lo que te dicen, intentando ser civilizado e intentando atender a todo el mundo. Además, te sirve para que pasen cosas como la que me pasó la semana pasada: un hombre que tenía que llevar a su hija a una firma y se equivocó de sitio y no pudieron llegar. La chica se cogió un berrinche y gracias al foro me enteré y pude llamarle para quedar otro día, y asunto solucionado. De otra manera nunca me habría podido enterar y nunca hubiera podido hacer nada.

“El colegio poco me enseño, si es por el maestro nunca aprendo”. ¿Dónde ha aprendido más Fito y quién ha sido tu mejor maestro?

Yo firmo lo que escribo. Quiero decir que intento que no haya diferencias entre el cantante y la persona. En esa letra de lo que hablo es de la educación tan negativa que recibí. Está claro que ahora es otro rollo, yo tengo dos hijos y lo veo, pero en aquella época la forma de educar era el miedo. No había metodología en la enseñanza, pero sí en el castigo y así no se educa a la gente. En el fondo la educación es la formación de las personas. Aún así cambiaría muchas cosas, porque por ejemplo, no digo que la historia de Roma sea poco importante, pero creo que hay cosas mucho más urgentes en las que formar a los chavales. Me asusto cuando oigo a gente que dice que quiere estudiar medicina porque es una carrera con salida, sin plantearse si quieren ser médicos. Deciden hipotecar su felicidad por las posibilidades que tienen de obtener un trabajo. Yo no creo que así vaya el mundo por la dirección correcta. Yo cuando tengo que enseñarle a alguien a tocar la guitarra lo primero que le pregunto es si le gusta tocar la guitarra, porque si es que no, apaga y vámonos. En cuanto a de quién aprendo más, pues aprendo, como todos, de todo el mundo que me rodea: del camarero, del de aquí, del de más allá... Y eso me enseña muchas cosas como cuando creo que domino algo y llega alguien y me demuestra que, en realidad, no sé nada. Y eso es lo que aprendes, a llevarte hostias, a encajarlas lo mejor posible. Aprendes que la felicidad no existe, que solo hay momentos y que tienes que intentar tener el máximo de esos momentos... pero bueno, paro, que ya estoy filosofando demasiado y al final esto es lo que yo opino y lo que opine otra persona es igual de válido, allá cada uno...

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