"No
soy estrella fugaz. Soy una estrella" Enchufamos la grabadora y ya en las primeras respuestas nos asalta una duda: ¿tendremos cinta suficiente para recoger el torbellino verbal de esta mujer? Poco a poco, meditando sus respuestas lo justo (claramente habla más con las visceras que midiendo palabras más correctas) Maike nos cuenta todo sobre su disco de debut. |
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¿Qué balance
haces de lo que te ha pasado desde que salió el disco? |
Creo
que especialmente el primer año es difícil, tienes que situarte en lugares
y posiciones nuevas. En mi caso me paro muchas veces a pensar en lo que
puedo hacer y lo que no, teniendo cuidado dónde te metes y dónde
no te metes. Hay que tener tiempo para parar y asimilar todo y ver dónde
has llegado. Tengo claro que quiero tener mi propio espacio y para eso
necesito un tiempo para encontrar mi camino y creo que situarme bien
del todo es un proceso que necesita tiempo. Y profesionalmente creo que
empiezo a encontrar ese sitio que puedo considerar como propio, eso es
lo que he ido encontrando en este tiempo. |
¿Te
ha perjudicado el haber sido modelo antes que cantante? |
No
me ha perjudicado como tal, pero me cabrea que a todos los sitios a
los que voy me pregunten
por ello. La biografía está precisamente para que se ahorren
esas preguntas y me eviten tener que volver sobre ello. He trabajado
como modelo pero como también he trabajado colocando carpetas,
simplemente era una manera de ganar dinero para mi y para no tener que
estar pidiéndoselo a mis padres, nada más. |
¿Sentiste recelo por parte de los músicos de estudio? |
Más bien fue al
contrario. Fue gente encantadora que me trató estupendamente y
de los que guardo un cariño muy grande. Fue gente muy profesional
y trabajar con ellos, con gente que ha trabajado con tantos artistas,
fue realmente increíble para mi. Soy una persona que observa mucho
y aprendí mucho de ellos. Pero la gran paradoja del disco es que
son todos músicos técnicamente impecables pero a los que
pedimos que tocaran más “de directo”, con más
sentimiento. Y algunos de ellos tenían problemas con eso, que
es algo que me resulta verdaderamente interesante. |
Y
ahora... ¿sientes
la presión
y la responsabilidad? |
Creo
que hasta que no has sacado un disco, al menos en mi caso, no entiendes
lo que es la presión.
Y ahora intento ignorarla, aunque a veces me pueda… |
¿Tenías
miedo a que el disco no saliese como esperabas por injerencia de
otra gente? |
No
tengo miedo, pero creo que ya que soy yo quién da la cara tanto para lo bueno como para
lo malo, porque también puedo ser responsable de los errores en
las decisiones, pues al menos quiero controlar qué pasos se dan.
Quiero tener la posibilidad de decidir porque si hago un videoclip que
es una mierda y con el que no estoy nada contenta, no quiero que la gente
me diga “Maike, tu videoclip es una mierda” y tener que tragar
con no poder decir “no, no es mi videoclip, las decisiones son
de este”. De esta forma, si hay un error es achacable a mi y me
siento responsable de todo. También quiero evitar convertirme
en un producto controlado por manos ajenas, entre otras cosas porque
considero que eso es una falta de respeto hacia el público que
escucha tu música. Creo que nadie tiene el derecho de decirme
quién soy, qué llevar, cómo expresarme. Yo he escrito
las canciones en este disco y este es mi mundo y yo soy la reina y puedo
hacer lo que quiera. Es un respeto hacia la gente, porque lo que les
llega es realmente lo que yo digo o hago y no las ideas de un mogollón
de personas a mi alrededor que crean a alguien que no existe. |
¿Cómo ha sido el
proceso de composición del disco? |
En
el disco yo llegaba al estudio con la letras y les cantaba cómo quería que
fuese la melodía de la canción. Nos sentábamos en
el píano y me decían “estos acordes o estos otros” y
yo elegía. Con la guitarra, “¿qué quieres
que haga la guitarra” y yo les cantaba con la voz lo que quería
que hiciese la guitarra. Como no sé tocar lo tengo que hacer todo
con la voz e ir dirigiendo. Así trabajo yo, porque luego hay otra
gente que primero tiene la música y después las letras,
pero a mi siempre me sale la letra con una melodía. |
¿Cuál
ha sido la labor de los productores? |
Han
sido guías y
me han ido aconsejando. Nos sentábamos y pensábamos qué quedaba
mejor, si meter más o menos guitarras, si cambiar una trompeta
por un saxofón, y ese ha sido su trabajo. También ha habido
un par de temas en castellano que han traducido ellos porque yo soy muy
mala rimando en español. Pero los temas están escritos
originalmente en inglés por mi y ellos simplemente han hecho la
rima. También ha sido por partes. En algunos casos yo venía
con las estrofas y con ellos hacíamos el estribillo… Según
iba surgiendo y en cada caso. |
Una
cosa que llama la atención
de los créditos del disco es la existencia de una productora
de voz solista… |
Es
mi profesora de canto que es una persona a la que yo quiero muchísimo. Me ayudó mucho porque
hay que tener en cuenta que yo empecé a grabar el disco cuando
tenía diecisiete años. Tuvimos la oportunidad de llevárnosla
y se vino con nosotros. |
¿Qué influencias
musicales sientes que se reflejan en el disco? |
No
creo que haya unas influencias concretas, en el próximo disco probablemente se noten mucho más las
influencias… Mucha gente me compara con a o con b, pero lo que
ha habido es una decisión consciente para hacer algo diferente.
Mientras grabábamos el disco teníamos diez o doce discos
sobre la mesa y cuando escuchábamos los temas pensábamos
si sonaba mucho a x o si se acercaba demasiado a y, para retomar las
canciones y evitar eso. Teníamos muy claro que queríamos
hacer algo que no tuviese nada que ver con nadie. Ahora yo tengo influencias
por rebuscar porque creo que hoy en día poco hay que te llene
y poco hay que te inspire. Ahora escucho mucho a The Doors, Lenny Kravitz,
Prince, David Bowie… Quiero comprar el último disco de
Gwen Stefani, porque creo que ha hecho un trabajo muy interesante. |
¿Cómo contactaste con
las Hijas del Sol para un tema que, en principio, no parece muy étnico? |
Ellas
me dieron el toque étnico.
No sé porqué sentía con “Fight” que
tenía un toque africano, no te podría explicar muy bien
por qué. Por ejemplo el bajo suena muy de dentro, muy de las entrañas.
Me acuerdo que en el colegio tenía una profesora de deportes que
se le iba mucho la olla y que nos enseñaba baile africano y un
poco sobre la cultura. Nos explicaba que todo es mucho más de
dentro, más de sentimiento. “Fight” sentía
que era de ritmos llenos de energía y yo sentía que porque
pegaba. |
¿Qué verías
si fueses espectadora de tu directo? |
Como
he dicho antes, mi disco es mi mundo y lo que intento en directo
es transmitir este mundo. He creado
un mundo sin razas, sin orientación sexual, sin ninguna complicación
derivada de la religión… y eso es todo, intento trasmitir
mi mundo: estar preparado para mirar más allá de ver y
estar preparado para escuchar más allá de oír. |
¿Piensas
en el siguiente disco? |
Sí, pero más que nada
porque no paro de darle vueltas a las cosas y de escribir. En realidad
creo que ya tengo calculado hasta el cuarto disco, soy así,
que se me va la olla… |
¿Por qué elegiste una
discográfica independiente teniendo ofertas de multinacionales? |
Uh,
soy indie, que güay. Tenía
ofertas para grabar con discográficas más grandes pero
estaríamos con el mismo problema que tuve cuando estuve en Miami: “Es
rubia, es mona…”, la sacamos mejor partido si la vendemos
como creemos que le va a gustar más a la gente y no me apetecía.
Supongo que es la misma pelea que tiene todo el mundo a la hora de plantearse
qué es lo que estás dispuesto a dejar atrás para
ver cumplido tu sueño y yo no estoy preparada para dejar nada
de mi personalidad en el camino para llegar a ser quien soy. Quiero ser
reconocida y respetada por quién soy no porque alguien me ha
creado. Vicious respeta esto y me da la libertad que necesito. |
¿Y sientes vértigo? |
Pues
no lo sé. En ningún momento me estoy
descubriendo pensando “ah, no me puedo creer que tendría que
hacer esto, no me podía imaginar que estaría haciendo aquello”.
Sabía desde el principio a lo que me enfrentaba y qué tipo
de sacrificios personales iba a tener que hacer, pero vértigo… Supongo
que sí, porque soy una persona que tiene dieciocho años que
necesita encontrarse a si misma en el aspecto personal y que lucha para
controlar lo que hay alrededor en el plano profesional. Y sí, a
veces necesito un momento de pararme y pensar. Es que esta es una profesión
con muchos altibajos, pasas de después de un concierto en el que
todo el mundo te dice “Maike eres la mejor” a llegar a casa
y estar sola. Supongo que ese es el problema de muchos de los artistas
que luego tienen problemas con las drogas, lo de controlar o poder encontrar
una forma de poder buscar el equilibrio entre el alto y el bajo (que el
bajo no tiene porque ser horrible ni siquiera malo). Tener esto bajo control
creo que es el obstáculo más difícil de toda la carrera.
Empiezo a notarlo porque con la gente que voy conociendo me planteo, como
me toque estar así lo voy a pasar mal… Y hay que tener cuidad
y echar fuera todos esos pensamientos. Creo que tengo suerte de poder ver
estas cosas. Hay que tener en cuenta que la gente percibe a Maike Ludenbach,
el producto y hay que tener claro que eso es lo que ven y que tú eres
una persona ajena a esa percepción. Porque hay artistas que van
por la vida diciendo “sí, soy yo” y luego cuando llegan
a casa y están solas se preguntan “¿pero realmente
quién soy yo?”. Yo intento ser sincera y mostrarme tal y
como soy, pero tengo claro que hay diferencias entre lo que la gente
ve y lo
que yo tengo para mi. |
¿Cuál
ha sido el mejor momento de toda esta experiencia? |
La
sensación de tener un disco debajo del brazo pero
encuentro más gratificante leer a la gente en el foro diciendo cosas
buenas. Pero mi mejor momento creo que fue la respuesta de la gente en
el segundo concierto que dimos en Barcelona, la sensación que tenía
después de ese concierto. Sentir que la gente que tiene sus problemas,
sus cosas… que tiene y siente lo mismo que tienes tú, de repente
se para y conecta contigo y con tu música. Y eso es lo mejor. |
¿Y cómo está funcionando
comercialmente el disco? |
Pues
no tengo ni idea de cifras, pero me he visto en el suelo y supongo
que no va mal y que está funcionando.
Lo importante es que siento que la gente cree en mi y que sé que
no voy a desaparecer después del primer disco. Sé que va
a haber un segundo disco en el que voy a contar con la misma promoción
que con este que no está nada mal. No soy estrella fugaz, soy
estrella [risas]. |
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