sinetiquetassinetiquetassinetiquetas

Lee la entrevista en exclusiva de David Broza para Sin Etiquetas

David Broza: Donde se guarda la memoria 

  

Un buen día apareció en nuestras vidas. Mucho antes de que las series se convirtiesen en caldo de cultivo para lanzar discos, en la sintonía de la estupenda Raquel busca sus sitio,se escuchaba la voz de un desconocido David Broza. Desconocido y sin embargo familiar. Esa voz cálida y llena de sentimientos nos hacía imaginar historias de amor junto a Leonor Watling (nosotros, ellas junto a Javier Albalá).    

  

[Por José Antonio Menor]

  

Tres discos después aún nos sigue enamorando pero está claro que ya no es un desconocido. Aquel jovencito israelí que salió de España rumbo a su país (¿los genios tienen patria más allá de su talento?) y conquistó Israel haciendo versiones de cantautores españoles, quiso un día regresar a su "otro país", aquel que tanto le había dado y tuvo la oportunidad de hacerlo por la puerta grande.

 

Su primer disco era una adaptación al castellano de Spanish Heart, un título que anticipaba la verdadera intención del álbum. Isla Mujeres (título en castellano) contó con el apoyo de los mejores porque no se trataba de hacer un disco de versiones sino de adaptar el sonido y el espíritu a una sensibilidad más nuestra. Sabina, Ruibal, Jorge Drexler, Fernando Polaino... pusieron su granito de arena para que la producción de Alejo Stivel (en aquel momento productor de moda gracias a sus diecinueve días y quinientas noches con don Joaquín) sonase tal y como su autor quería que sonase. 

  

Vendrían los primeros directos en nuestros teatros y con ellos el delirio que supone ver a David tocar la guitarra. Violentamente sacudidos salíamos todos los que teníamos el placer de ver tocar a "Mil dedos" Broza, uno de los intérpretes de guitarra más dotados del panorama mundial. Aquellas veladas no hacían sino aumentar las expectativas ante el lanzamiento de un segundo disco que aparecería en nuestro país bajo el nombre de Todo o nada. Misma pauta de trabajo (se trata de otra adaptación), mismos colaboradores e idéntico resultado: un disco que mueve lo más íntimo de nosotros, que agita nuestro ser más interior y que, definitivamente, supone un cambio en nuestra manera de entender la música.

 

Y valgan dos refranes castellanos: No hay dos sin tres y a la tercera va la vencida, que en estas nos presenta Parking Completo, su primer disco que es concebido únicamente en nuestro idioma. Y léase idioma no sólo como lengua sino como lenguaje, pues el peso del flamenco se desparrama por los cuatro costados del último trabajo de David Broza.

 

En esta ocasión vuelve a retomar la colaboración con un productor local, pero prescinde de Alejo (que produce una canción) y su elección es que se percibe desde el primer acorde que suena en el disco. Canción a canción resulta evidente quién está detrás de esta joya que está en nuestras manos, que no es otro que Javier Limón. El artífice de Lágrimas Negras (disco aclamado en todos los rincones del imperio) se entrega y pone a "sus mejores hombres" (olé, olé y olé por el Niño Josele) a disposición del genio de Broza.

 

El resultado es un híbrido que suena a Sevilla pero que igualmente suena a Tel Aviv, un disco mestizo que evoca al sonido de los zocos del Magreb mientras restalla el sol de las playas levantinas en nuestros párpados. Porque es un disco de duende, pero de duende y homenaje a un mar que ha visto pasar la historia de la humanidad. Mediterráneo como el aceite de oliva, mediterráneo como las naranjas, mediterráneo como ese idioma que baña la costa e inunda un mismo alma de Niza a Trípoli, de Barcelona a Túnez. 

  

Repiten algunos viejos conocidos de David (Fernando Polaino, Pablo Guerrero, Javier Ruibal) pero esta vez todo suena a nuevo. Todo suena a ese Broza español del que habla Santiago Alcanda en la hoja de promoción de la compañía. Ese Broza que ha vuelto a Brozas (pueblo cacereño del que es originario su familia, sefardíes expulsados de España víctimas de la intolerancia), ese Broza que se arranca con sabiduría por unas bulerías dignas del mejor Paco de Lucía, ese Broza que sorprende a su productor que no puede frenar ese olé después de cada toma. 

  

Porque este Parking Completo es, por encima de otras consideraciones, una obra de arte, un producto artesano, con mucho sabor y mucho arte. Una estupenda colección de canciones que por buenas y por íntegras, hacen de esta una grabación insólita. Un disco honesto cantado con y desde el corazón y grabado sin tener la presión de hacer nada comercial. Lo bueno se vende sólo dice la máxima capitalista. La experiencia dice que si pasó con Lágrimas Negras, ¿por qué no va el mundo a descubrir el enorme talento que se encierra en este CD?

  

Nos queda la intriga de ver todo esto sobre un escenario. La intriga y la esperanza porque sabemos del buen hacer del israelí cuando se pone delante del público. Los nuevos saldrán alucinando y los que repetimos volveremos a tener esa maravillosa sensación de reencontrarnos con lo nuestro, con lo más vivo, con un espectáculo que sólo nos deja una pregunta en el aire: ¿para cuándo el DVD?

 

Parking Completo es el nuevo disco de David Broza y ha sido editado por DRO East West. 

| Web oficial de David Broza | www.broza.com | 

© www.sinetiquetas.com 2004