[Entrevista con Dani Portabella, guitarra de Dusminguet | Lee el artículo]

 

“Somos un grupo de pueblo que intenta llegar

al máximo número de personas posible

 

[Por José Antonio Menor]

 

Alicante, pruebas de sonido en un teatro. Nunca he visto en directo a Dusminguet (siempre ha pasado algo que se interponía en mi camino) pero algo me dice que un teatro no es el mejor lugar para presentar la propuesta verbenera y arrabalera de estos expléndidos músicos. La realidad supera a la ficción y el explosivo directo de Dusminguet hace que el ritmo y el baile de los espectadores se apodere de los pasillos entre las butacas. Un rato antes Dani conversaba con nosotros y hacia repaso a la actualidad del grupo..

 

Empecemos hablando de los tres discos que tenéis en el mercado, porque fueron concebidos inicialmente como una trilogía. ¿Cómo surgió la idea? ¿De qué manera ha condicionado la realización de cada trabajo?

Pues porque salió la idea muy al principio cuando firmamos un contrato discográfico, cometimos este error, y como había tres discos en contrato pues enseguida salieron los tres títulos que nacen de que nos gusta mucho jugar con las palabras así, extrañas o inventadas, nos gusta darle vueltas. Y había una canción que decía los tres títulos: Vafalungo, Postroff, Go. Y dijimos, mira así no tenemos que rompernos la cabeza, ya tenemos los títulos. Y esto ha condicionado un poco lo que ha sido cada disco a la hora de empezar a planteárnoslo. En realidad, en el fondo, reflejan un poco nuestra vida. Por ejemplo Go es mucho el camino, la huida, y refleja el momento en el que estamos ahora, que no sabemos qué vamos a hacer, ahora que hemos acabado el contrato con la discográfica, si nos vamos a poner a hacer un disco o qué es lo que vamos a hacer. También es la idea de libertad que es lo que sentimos ahora como grupo.
¿Hay una evolución disco a disco o son discos que se pueden escuchar independientemente? Yo veo los discos como un viaje en el que Vafalungo es la salida del barco, Postroff es como la llegada al pueblo y Go la huida a otro sitio. Los tres los veo como bastante continuistas. Las canciones del Go podían haber salido en el primero o al revés y supongo que no habría pasado nada.
En términos de disco a disco, ¿qué es lo que habéis aprendido? Que seguimos siendo unos traperos. Pero hemos aprendido que el Vafalungo se hizo en un estudio normal, con gente que se dedica a ello un poco de manera más profesional, con los que aprendimos el proceso de grabar un disco, y ya. Con Postroff, lo que ocurrió fue la aventura de ir a Marruecos a grabarlo… En realidad lo que hemos ido aprendiendo ha sido la idea de producirlo nosotros mismos, porque nosotros nunca hemos tenido un productor que nos haya ido dirigiendo hacia lo que teníamos que hacer, sino que lo hemos hecho nosotros. Y cómo hacerlo mejor cada vez. El Go lo hemos grabado en los propios locales de ensayo y creo que esa es la línea que va a seguir el grupo, de hacerlo cada vez más todo nosotros.
Es difícil encasillaros, pero sois probablemente uno de los grupos con más definiciones que he encontrado. Por cierto, en casi todas se habla de Manu Chao… Nos hemos visto y hemos tocado varias veces con él. Nos invitó hace cinco años a tocar en La Feria de las Mentiras, el festival que montó en Santiago. Pero musicalmente tampoco es que tengamos tanto en común
Sisa, el gran cantautor catalán, habla de vosotros como “la Orquesta Platerías del siglo XXI”… Esa definición es más una idea de la discográfica. Está bien, en el sentido de quién lo dice, que es Sisa, que es alguien a quien admiramos. Y la Orquesta Platerías es un clásico en ese sentido, no es algo que nos agrade mucho, pero en el sentido de orquesta popular por excelencia es algo con lo que sí no sentimos identificados.
Ahora que ya habéis llevado el Go de gira, ¿qué tal está resultando la respuesta del público? El publico está respondiendo muy bien. No tanto por el último disco. Tocamos en Santiago en una plaza con un mogollón de gente y genial. En Cataluña que nos tienen más sobados, empezamos la gira en diciembre en teatros pequeños y muy bien, se llenaba todos los días. Y ahora hemos estado de gira en Holanda y muy bien. Algún bolo ha habido que no ha habido mucha gente, pero ha sido la excepción.
¿Hasta qué punto eso tiene que ver con la inmediatez de vuestra música? Supongo que tiene mucho que ver porque sí es cierto que nuestras letras tienen una cierta pretensión un poco más madura y poética, con ideas profundas y de sentimiento,  y que todo esto se combina con una música más alegre, más efervescente, que conecta con el público.
¿Y cómo es esa conexión con el público de fuera? ¿En qué país habéis sentido que la gente se enganchaba más con vuestra música? En Europa la gente está muy pendiente de la música de fusión o world music y en especial de lo que está saliendo de Barcelona. En Francia hemos tocado bastante e incluso la compañía editó el Postroff. En Holanda creo que también se entiende bastante bien, tampoco hemos tocado en sitios con mucha gente, pero sí que se entiende y en Alemania vamos este verano, que no hemos ido y ahí han ido bastantes colegas y les ha ido muy bien, gente como Wagner Pa. Y en México tenemos hasta un club de fans, pero eso tampoco es de fiar, porque allí triunfa Hombre G. También tenemos nuestro público en Nueva York. Hace poco nos entrevistaron de una radio en onda de música latina y nos contaron que en la lista que hacían por votación popular, el “Son” estaba en el número uno y el “Rock and roll” estaba también en lista.
Hablando de esa atención del público europeo por lo que ocurre en Barcelona, ¿existe un sentimiento de colectivo entre todos los músicos que vivís allí? En realidad ha sido cada uno más a su bola, lo que ocurre es que ha habido una coincidencia de espacio y tiempo. Y sí es verdad que se mete a todos en un mismo saco, porque hemos tocado muchas veces juntos aunque luego cada uno haya elegido su propio camino, como debería de ser. Y luego hemos colaborado juntos. Macaco ha grabado con nosotros y luego nosotros hemos colaborado con Amparanoia, con Wagner Pá… Somos amigos, pero no tenemos un sentimiento de comunidad, de compartir algo. Digamos que cada grupo tiene su propia comunidad, pequeña de grupos. Ojos con la Fábrica de Colores está ayudando a muchos grupos más pequeños de la misma manera que nosotros echamos una mano a la gente que está saliendo en nuestro pueblo, que viene a los locales a ensayar y eso.
¿Cómo componéis los temas? En los discos los hemos compuestos entre los tres, entre Joan, el acordeonista, Martí, el batería y yo. El Vafalungo sí que fue un trabajo más conjunto de los tres, porque eran canciones que ya llevábamos tocando tiempo antes de ponernos a grabar, algunas hasta tres o cuatro años y sí que tuvimos más tiempo de prepararlas en conjunto. Ahora vamos más individualmente, pero a la hora de llevarlas al grupo sí que trabajamos más entre todos.
En vuestras composiciones suena un poco de todo y casi en cualquier idioma. ¿Alguna frontera, o bebéis de cualquier fuente? Componemos según lo que sentimos. Si cada uno se atreve a hacer una canción y la canción es buena, pues se hace. No estamos cerrados a nada. Pero no es nada premeditado de vamos a hacer no se qué. Es el ritmo y lo que nos sale. Si un día nos sale un tema de hip hop, pues lo haremos sin ningún problema.
Ahora que acabáis contrato con vuestra discográfica, ¿pensáis lanzaros a la aventura de la auto producción como Ojos de Brujo? No lo sabemos, pero supongo que sí. No hay muchas ideas concretas. Es lo que halábamos antes de hacerlo todo nosotros. Vemos que es posible vender nosotros los discos. Dusminguet no pretende hacer música para llegar a toda la humanidad, se dirige a un público muy concreto. Somos un grupo de pueblo, nada espectacular, pero intentando llegar a tocar al máximo número de personas y entendemos que llegar a esa gente mediante la venta de discos es un curro muy heavy, pero si lo haces bien puede salir algo para delante. Reconocemos el trabajo de la discográfica a la hora de distribuir los discos, pero puedes hacerte tú mismo un equipo de gente y hacer ese trabajo.
¿Cómo se presenta el futuro del grupo? No tengo ni idea. Dusminguet es que siempre ha tendido al caos. No sé lo que vamos a hacer ahora. Tenemos que hablar de muchas cosas y plantearnos qué es lo que queremos hacer.

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