Lee la entrevista exclusiva a Dani Portabella, guitarrista de Dusminguet, para www.sinetiquetas.com
|
Ritmos mestizos, aires mundiales |
||
|
Barcelona, años noventa. Manu Chao irrumpe con fuerza y se hace un nombre dentro de la música mundial que supera al de su ya exitosa trayectoria dentro de la banda Mano Negra. De pronto toda la música que sale de Barcelona tiene un sonido que los críticos se empeñan en emparentar con Clandestino, primera aventura en solitario del apóstol de los ritmos mestizos. Pero la realidad es que aquellos discípulos no eran sino compañeros de viaje del gurú franco-español que trabajaban en sus ritmos antes y después de Manu. Entre ellos un trío de chavales de la Garriga (una población cercana a Barcelona) que respondían al nombre de Dusminguet.
|
||
|
[Por José Antonio Menor] |
||
|
Dusminguet nace en 1995 cuando tres chavales deciden juntarse para hacer versiones libres de prejuicios de todo tipo de clásicos acercándolos a los sonidos que a ellos les hacen vibrar, sin importar si el resultado es una cumbia o un acelerado ritmo ska. Así, Joan Garriga (acordeón y voz), Dani Portabella (guitarra y voz) y Marti Vilardebo (batería y voz) van poco a poco tejiendo un repertorio propio que va desplazando a las composiciones ajenas hasta convertirse en el centro de las actuaciones que les llevan a recorrer con éxito toda Cataluña. Al mismo tiempo se van incorporando Carlos Rivolta (bajo), Oscar Domínguez (percusiones y voz) y Tomás (teclista), que llega al grupo al tras la disolución de Mano Negra.
|
||
|
||
|
Y es que sólo a través de momentos de lucidez desbocada gracias a la inspiración de sus compositores (Dani, Marti y Joan) se puede entender la luminosidad, la festividad, la alegría y la conexión inmediata que se encuentran en las quince canciones que conforman su extraordinario disco de debut. Temas en todos los idiomas y con todo tipo de ritmos que conectan desde la primera escucha y que enganchan a una fiesta imparable. Músicas que respiran pachanga (palabra desprestigiada y vilipendiada, que Dusminguet enarbola con orgullo y de la que hace bandera), combinadas con unas letras unas veces festivas y otras más reflexivas, y que en definitiva sientan las bases de lo que será la trayectoria del grupo en las sucesivas grabaciones. |
||
|
Y como quiera que la fiesta es un término universal, pronto empiezan a enganchar con audiencias de todo el mundo y empiezan a salir a tocar al extranjero. Sin ir más lejos, el disco se estrena en el MIDEM de Cannes con tal éxito que sus vistas a Francia se hacen habituales desde su estreno discográfico. Adictos a los escenarios y entregados hasta los límites de la extenuación (han llegado a ofrecer conciertos de hasta tres horas y media para satisfacer las demandas del público), recorren todo el mundo con sus sones, llegando a ofrecer más de ochocientos conciertos en cinco años llevando su explosiva propuesta y cautivando por igual a holandeses que a mexicanos. |
||
|
Postroff, segunda estación de la trilogía dusminguera, se graba en Chef Chaouen, un pueblecito del Valle del Rif en Marruecos. Algunos componentes del sexteto habían ido de vacaciones a esta bella región y, prendados por la tranquilidad y la paz que se respira en la zona, deciden que es el marco ideal para grabar el disco. Hasta allí se desplazan amigos como Wagner Pa o Dani Macaco que aportan su talento para un disco que se graba en cinco semanas a orillas del desierto del Sahara. Concebido como un disco doble (24 canciones que representan cada una de las veinticuatro horas que viven en el lugar imaginario en el que concluía el viaje iniciado en Vafalungo), finalmente aparece como disco sencillo ante la negativa de la compañía a editar dos CD. |
||
|
|
||
|
|
||
|
© www.sinetiquetas.com 2003 |
||