[Entrevista con Carlos Chaouen | Lee el artículo]

 

“Muchos me dijeron que no querían mi disco porque era 

demasiado bueno, lo que ya me parece el colmo del absurdo

 

[Por Laura Sánchez]

 

Como dice la canción de Enrique Urquijo, fue una noche después de un concierto. Lo único es que ambos estábamos del mismo lado de la barra y entre nosotros lo único que hubo fue una grabadora. Bueno, una grabadora y una muy buena entrevista porque Carlos Chaouen respondió a cuantas cuestiones le pueimos sobre la mesa y la verdad es que sólo puedo decir que fue un auténtico placer, además de un lujo, poder charlar con él tan largo y tendido.

 

¿Carlos Chaouen qué es, cantautor, rockero, otra cosa?

Cada uno me encuadra en un sitio: el sector radical de los cantautores dice que soy rockero y el de los rockeros dice que soy cantautor. Entonces, ¿yo que soy? No sé, yo hago las canciones como salen, algunas sonaran a una cosa y otras a otra, yo en todo caso no me quiero excluir de ningún lado porque pienso que son compatibles.

En el caso de que se te considere cantautor, ¿dónde está el compromiso político o social al que le canta el cantautor?

Creo que eso es un mito, porque hay muchos cantautores que no le han cantado de una manera tan clara al compromiso social, de igual modo que hay otros estilos que sí le cantan de un modo mas marcado. Hoy dan mas caña a lo social muchos grupos de hip hop, y otros movimientos reivindican temas sociales más fuertemente que los cantautores.

¿Que opinas de revindicar ideologías dentro de la música?

Me parece bien, cada uno puede expresar lo que quiera, yo mismo hago muchos apuntes hacia temas sociales a través de cosas cercanas, relaciones de personas, aunque sea de un modo menos directo.

¿Y este otro mito de que el cantautor tiene que estar en locales pequeños?

Pero eso es porque se considera para minorías cuando no lo es, ha habido muchos cantautores llenando estadios, y luego la gente que recubre de mito el mal en la vida ajena me parece una gente detestable. Evidentemente lo que se hace en un garito de esas características no se puede hacer en otros sitios, pero la gente lo que no quiere perder es ver que ese tipo lo pasa mal, porque evidentemente el otro va a seguir tocando en ese tipo de locales cuando le apetezca.

¿Que te parece el estado de los locales para actuar?

Más importante que del estado de los locales y los medios técnicos son las gestiones políticas para permitir y dar vida a  las cuestiones culturales. Desgraciadamente la música no se considera cultura, por lo tanto no se le trata como tal y no se le tiene el respeto y el apoyo que debería.

¿Cómo te encuentras ahora que estas haciendo promoción y que parece que mucha gente no te conoce todavía? ¿Y como te enfrentas a esa promoción en la que la gente que te entrevista no sabe quién eres?

La sensación es muy extraña, porque antes de esto yo tampoco había tenido este tipo de promoción, aunque vamos, tampoco está siendo tan espectacular. Es muy raro porque yo tengo la sensación de continuidad en todo lo que he hecho hasta ahora y me enfrento a gente que considera que acabo de empezar. Me enfrento bien porque entiendo que es algo que me va a permitir tocar, pero en general es desastroso, porque la sensación es de que el otro no ha hecho su trabajo, que es por lo menos saber con quién va a hablar.

Supongo que tendrás bastantes anécdotas al respecto…

Pues gente que me presenta como con mi primer disco siendo el tercero, que no me parece mal, porque si no me conocen pues no me conocen, pero coño, si vas a hablar con alguien, entérate primero.

¿Qué recuerdas de tu paso por Fonomusic?

Viéndolo ahora parece que no fue muy bien, que no hicieron suficiente, pero viéndolo en ese momento hice algo que a mí me apetecía, me proponían grabar las canciones y evidentemente en algo me habrán ayudado, por lo menos para seguir haciendo esas canciones. No sé si me ha servido para estar aquí, porque no sé bien dónde estoy, pero por lo menos para no olvidarme del camino sí me han ayudado.

¿Y cómo ves esos dos discos que hiciste con ellos ahora que ha pasado el tiempo?

En los dos primeros discos hay canciones muy buenas y me parece que el primero me vino en un momento en el que yo no sabía nada de grabaciones de discos, por lo que hice un disco que contenía buenas canciones pero que no tenía mucho sentido. Al margen de los discos, creo que me han enseñado bastante, no tanto a nivel personal como a lo que es el rollo de la música, me dieron la posibilidad de aprender, las cosas salieron así y no solo fue culpa de ellos.

¿Estás contento con la imagen que dabas en ese momento?

No lo sé, porque nunca me he enterado muy bien de la imagen que daba, y la verdad sigo sin enterarme, creo que no soy consciente de la imagen que la gente tiene, para bien o para mal, no me preocupo de ello, pero creo entender que la gente tiene una imagen que no se corresponde con lo que es realmente.

Es que si ves la portada del disco Carlos Chaouen no sabes que pensar...

Coño claro, eso fue lamentable, pero tiene una explicación muy sencilla. Nosotros habíamos hecho unas fotos mas o menos horteras pero que en ese momento tenían un significado, el caso es que había que salir en la portada por cojones y un día, después de haber preparado varias muestras, vi que habían elegido una feísima porque la mujer del jefe pasaba por allí y le gustó esa.

¿Se notan esfuerzos de promoción ahora que DRO distribuye tu trabajo?

Estoy en Cienfuegos, pero DRO distribuye el material. Mi experiencia con compañías se reduce a Fonomusic con todas sus peculiaridades y a estas compañías que son los que han hecho la producción del disco, gente que confía en las canciones. Se lanzaron a hacer la movida porque me conocían como persona y conocían las canciones. Entonces en ese sentido tener una compañía así es alucinante, con la contrapartida de que no hay fondos, pero afortunadamente la cosa va.

Se supone que si el disco funciona, ¿ficharás por DRO?

Supongo que sí, pero solo lo supongo, porque si la cosa va muy bien alguien lo querrá, pero eso es lo de siempre. Porque esto no lo ha querido nadie y ahora ya lo están queriendo. La realidad es que mi trabajo nadie lo quería, mucho dijeron incluso que no lo querían porque era muy bueno, que eso es el máximo del absurdo

Casi un año entre que terminas de grabar el disco y que se publica. ¿Tan difícil estaba entrar en el mercado?

Lo terminamos de grabar en julio del 2002, pero entre que se decidían a ver quién lo quería o no, si firmaban o no, pasó el tiempo. Hasta que la decisión de Eduardo  y David, los managers, hizo que esto saliera.

¿Por qué grabar el disco a caballo entre Valladolid y La Habana?

La Habana fue porque quisimos que lo hiciera Eddy Cardoza y él estaba allí. La primera idea era que todo se hiciese allí, pero no fue posible por movidas en estos estudios, así que finalmente David, que tiene un estudio acojonante en Valladolid, aceleró el proceso del estudio para que fuese Eddy el que viniese, pero por problemas de visado tampoco pudo venir, así que se tardó tanto en grabar porque era un constante de maquetas con un arreglo para allá, otra vez maqueta para aquí, maqueta para allá, y así hasta julio que terminamos el trabajo.

Y desde que terminaste de grabar el disco, ¿hacia dónde se han dirigido tus pasos?

Ha pasado tanto tiempo que en ese tiempo, 9 meses desde que el disco se acabó hasta que salió, he hecho lo habitual, ir tocando por garitos y seguir componiendo.

¿Estás contento de cómo ha quedado este Universo Abierto?

Sí, estoy contento y me costó. Es el que más me ha costado, porque las canciones tenían mucho tiempo y ha sido necesario también mucho tiempo para sacar el trabajo adelante, pero al final con ese tiempo de maduración del disco desde que se grabó hasta que salió hemos podido cambiar muchas cosas. Claro que ahora que ha vuelto a pasar tiempo hay cosas que cambiaría, pero creo que el disco suena muy bien por todo el trabajo que lleva y por el tiempo que hemos tenido.

¿Y son tan autobiográficas tus letras como parece?

Sí, porque es muy difícil hacer una letra que diga algo de verdad y que no sea autobiográfica, me parece casi imposible, y como se trata de intentar decir algo creo que soy muy autobiográfico mas allá de que evidentemente hay cosas que te inventas de la propia escritura. La sensación que cuentas debe de ser tuya, sin duda.

¿Has recibido alguna vez presiones para suavizar tus letras o cambiar alguna palabra?

Siempre me lo han dicho, pero nunca para que lo haga de una manera definitiva. Solo me lo han propuesto cuando me han pedido que escribiera para alguien. “Oye, una letra para no-sé-quién, pero no puedes escribir como si fuera para ti”, con lo cual nunca la he escrito, porque no sé cómo escribirla.

¿Qué opinas cuando te dicen que la gente no entiende lo que cantas?

Eso es llevar a un extremo una metaforilla. No creo que mis letras sean ocultas, creo que es un rollo que la gente se toma a la ligera, me atribuyen más dones de los que realmente hay en las letras, las letras tienen las vueltas que yo le quiero dar, claro, pero simplemente hay que oírlas, lo que pasa es que hay mucha música que no hay que oírla, no hay nada que oír de la letra porque el mensaje esta dado cada muy pocos segundos. En una canción que para coger el mensaje tienes que haber oído la letra durante 14 segundos, pues a lo mejor la gente no lo entiende, pero eso es problema de atención de la gente, no de la letra. Depende del contexto, en esta sociedad estresada hay que dar los mensajes más claros, si construyes una letra que necesita atención no la entienden porque pierden la atención.

¿Desde cuándo vives de la música? ¿Se vive o se malvive?

Creo que nunca he vivido de otra cosa. Desde el 99, aproximadamente, ya tuve la sensación de que vivía de esto. Y se vive, se vive realmente, ese es otro mito: el de que el músico vive mal, porque hay mucha otra gente que vive mal o peor que los músicos. Para vivir de la música hay que ponerse el listón de vivir de ello, no de vivir de una carrera que no esté ligada a la música. Vivir de la música es relativamente sencillo, otra cosa es a qué precio.

¿Cómo se produjo la colaboración de Jesús Cifuentes?

Le conocí en un homenaje a Enrique Urquijo en el que yo canté el tema de Quique González “Aunque tu no lo sepas”, y como el manager era común, vino por el estudio cuando estábamos grabando en Valladolid para meter unas guitarras en el disco, que le gustó bastante, y le propuse que se cantara un tema. Elegí ese tema porque me parecía gracioso y a él también le moló. Fue espectacular, espectacular persona, de los buenos, y fue cojonudo, cantó el tema con mucho cariño.

Carlos Raya, Angie Bao, Tato Icasto, Juanjo Millán...  ¿Con cual de estos genios has aprendido más?

Con todos, son todos unos tíos alucinantes, he tenido mucha suerte, no sé si merecida, de rodearme de grandes músicos tanto en las grabaciones como en los directos, siempre me he sentido muy arropado.

¿Cuál es el mejor concierto al que has ido?

El de Silvio, pero Silvio a secas, un rockero de Sevilla que ya murió. Lo vi en Barbate hace diez años, no sabría definirlo, pero me creó una adicción enorme a lo que el tío estaba haciendo, me pareció el arte puro.

Últimamente, ¿quién te ha dejado alucinado?

Carmen París, es un disco acojonante, cantado con muchísima inteligencia, una pasada de disco, tremendo de verdad.

¿Cuál es el disco que escuchas ahora compulsivamente?

Uno de Camarón, pero debe ser hábito mental, porque coño, no puede ser que me guste tanto.

¿Y qué hay de tus estudios de psicología?

Actualmente estoy haciendo el doctorado, que para mí es una manera de no desvincularme de este mundo que me gusta, el de la psicología. Nunca he ejercido, porque el final de la carrera coincidió con la salida del primer disco “Cantautores: la nueva generación”, hice muchas prácticas y luego prácticas por mi cuenta en muchos psiquiátricos, además de casi dos años de psicoanálisis que era algo que me interesaba mucho.

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