[Entrevista con Lichis, líder de La Cabra Mecánica| Lee el artículo]

 

“Estamos en nuestro mejor momento

 

[Por Jose Antonio Menor]

  

Nos cabe el honor de ser los primeros en entrevistar a Lichis en relación con el inminente Ni jaulas, ni peceras, y nos encontramos con un músico encantado del producto que acaba de realiza. Casi diríamos orgulloso de su trabajo, pero su modestia le impide estar orgulloso prácticamente de nada. Sin duda uno de los grupos más grandes del panorama español del momento, el año 2003 puede ser aún más año Cabra en el horóscopo musical... 

  

Empecemos por los cambios en la banda. ¿Cómo valoras la salida de José Luis [Sampol, bajista de la banda], uno de los miembros fundadores de la banda? ¿qué ha supuesto esto para bien y para mal?.

Ha sido un abandono amistoso, seguimos siendo muy buenos amigos, de hecho hoy está en casa para comer [Jose Luis nos envía un saludo a través del teléfono]. Ahora nos vemos más y más amenamente, sin la presión de ensayar y esas cosas. Jose Luis estaba ya cansado de tanta disciplina de grupo. Era un lastre para el resto y el mismo lo sabía. Y no digo lo de lastre en un sentido negativo de que fuese una carga sino que a veces nos apetecía trabajar más y tocar más y él no estaba tan por la labor. Evidentemente ha sido una pieza fundamental dentro del grupo porque además de tocar, componía canciones que luego han sido muy importantes para el grupo. En lo que afecta al grupo ha supuesto un cambio de aires y a él le ha venido bien porque era lo que quería hacer.

¿De dónde parte la idea de regalar una entrada doble con la compra del CD durante la primera semana [Adquiriendo el disco en dos tiendas de la capital se regalaba una entrada doble para los conciertos de presentación de Lost & Found en Madrid]? ¿Os sentís amenazados por la piratería?

Fue una idea que partió del manager y de la compañía y que a nosotros nos pareció bien desde que nos la propusieron. Fue un acuerdo con la compañía en el sentido de que ellos accedieron a algunas de nuestras peticiones como por ejemplo a que el disco no fuese un disco caro y que el precio fuese lo más ajustado posible y nosotros pues accedíamos a cosas como esta. Además es un detalle para nuestros fans, y no nos importa mucho lo de perder la entrada en el concierto en el que probablemente íbamos a hacer más dinero de toda la gira (risas). Básicamente lo entendemos como un detalle que tenemos con nuestros fans de Madrid que siempre se han portado muy bien con nosotros.

En cuanto a lo de la piratería pues no es algo que nos afecte demasiado. La piratería mantera desde luego que no nos toca porque ni estamos en las mantas ni nos imaginamos a nuestro público comprando un disco nuestro en las mantas porque, si estuviésemos, seguro que preferirían comprarlo original. En cuanto a la piratería privada pues supongo que algo de ventas siempre quita, pero es algo que siempre ha existido y que es inevitable.

Casi toda la crítica y radio tiene buena opinión de este último compacto. He oído comentarios de que es “un disco maduro de un grupo maduro”. ¿Crees que esa valoración se debe a que hay mayor presencia de canciones más lentas o más de medio tiempo, o no tiene nada que ver?. ¿Sentís que habéis alcanzado esa madurez con este disco?

Hombre, sería un poco presuntuoso por nuestra parte el pensar que hemos alcanzado la madurez con este disco. En un sentido resulta obvio que es un disco más maduro, porque en este hemos trabajado más y hemos definido durante más tiempo la línea de las canciones, pero eso no quiere decir que hayamos cambiado nuestra forma de trabajar. Simplemente ha sido una cuestión de trabajar con más tiempo. El sonido sigue siendo igual de espontáneo y fresco que lo ha sido en el resto de nuestros discos. Nos hemos dejado guiar por nuestras intuiciones como hemos hecho siempre, sin pensar en el mercado. De hecho cuando componemos ni siquiera pensamos en nuestros oyentes, hacemos lo que nos satisface a nosotros y lo que nos gusta en cada momento.

Hablando de vuestra manera de trabajar… Para grabar un álbum con doce canciones, como es el caso, ¿cuántas se quedan en el camino?

En este caso en concreto si que hemos llevado canciones de más antes de sentarnos a grabar. En otros discos a lo mejor hemos ido más pillados y a veces incluso hemos tenido que componer cosas muy poco antes de entrar en el estudio. En este disco teníamos 18 canciones por lo que te decía antes de que lo hemos preparado con más tiempo. Teníamos dieciocho temas de los que hemos seleccionado los doce que nos parecían que tenían mayor calidad.

A nivel personal, como grupo, ¿qué esperáis del disco? Parece ser que se le está dando bastante publicidad al menos durante la semana que lleva el disco en la calle. ¿Qué acogida estáis sintiendo que está teniendo en esta primera semana que lleva en las tiendas, a nivel de ventas y a nivel de impacto en los medios, radios…?

La acogida hasta este momento está siendo muy buena y las cifras de ventas son de lo más esperanzadoras. De hecho está mañana me han llamado para decirme que muy probablemente saldremos en la lista de AFYVE de ventas de discos que sale mañana, por primera vez en nuestra vida. Somos conscientes de que es probable que ya hayamos vendido la mitad de todo lo que vamos a vender en esta semana porque podemos enorgullecernos de tener unos seguidores muy fieles que están esperando a que saquemos el disco para correr a las tiendas y probablemente el tirón de ventas se deba en gran parte a eso. Aún así tendremos que esperar a ver cuál es la tendencia de ventas, pero somos muy optimistas con respecto a la respuesta comercial que puede tener el disco. Siendo sinceros a nosotros nos da un poco igual el nivel de ventas, lo que nos importa es quedar satisfechos con lo que estamos haciendo, que tenga el sonido que queremos… las ventas son un añadido más.

Como músico ¿qué opinas sobre la situación discográfica actual en nuestro país?

Pues me hacen gracia fenómenos como Operación Triunfo. No veo demasiado sentido al programa ni al papel de los concursantes. Entiendo el hecho de que triunfen, y nunca mejor dicho, porque la música fácil y comercial siempre ha tenido muy buenas cifras y ha habido muchos otros grupos o solistas que se han formado a partir de un casting y siempre han vendido mucho. Por un lado yo esperaba otra respuesta de la gente porque me parecía que era bueno que la gente se diese cuenta de que son cantantes que están a merced de la compañía, que son meras marionetas y que su talento surge de un casting y que luego el trabajo está muy dirigido por las compañías, pero no, parece, incluso, que a la gente le gusta más saber eso. Yo no lo entiendo porque no puedo entender como una persona sacrifica ciertas cosas por dinero o por fama, para convertirse en un títere. Pero es que en el fondo es un programa igual que muchos otros tipo Gran Hermano en el que la gente hace unas cosas por un ansia de fama que yo no alcanzo a comprender. La cuestión está en que todo esto hace daño a la música porque hace que la gente pierda un poco el respeto a la música como arte. El otro día, sin ir más lejos, estaba viendo un informativo en el que hablaban de las manifestaciones que se han producido en contra de la guerra y hablaban de la gente que se manifestó por parte del mundo de la cultura: escritores, actores, directores de cine… y no decían nada de ningún músico (que supongo que alguno habría). Parece que la música ya no es cultura, que es simplemente un  negocio y nada más.

¿Qué supone Subterfuge en el panorama musical actual? O dicho de otro modo, ¿qué sería de Sexy Sadie sin Subterfuge? ¿podríais trabajar en una multinacional?

Dudo que pudiésemos pasar a trabajar en una multinacional. Para nosotros el trabajar con Subterfuge supone una cosa: total independencia. Nadie maneja nuestros hilos, somos nosotros los responsables de nuestra música. Nadie nos dice qué tenemos que hacer en un concierto, qué música debemos tocar o qué camisa tenemos que ponernos. La responsabilidad es enteramente nuestra. Pueden hacer sugerencias pero la última decisión siempre nos corresponde a nosotros y eso, al menos  desde nuestro punto de vista, es vital. Y no digo que nunca trabajaríamos en una multinacional. Si el paso se produce como pasó con Dover, en el que es el grupo el que pone las condiciones a la multinacional y no al revés... Desde luego que si es en la situación actual que no cuenten con nosotros que estamos muy a gusto con nuestra compañía.

¿Qué nos puedes contar de la gira? ¿cuántos conciertos tenéis confirmados? ¿vais a salir fuera de España?

Pues en la web de Sexy Sadie están puestos los conciertos que ya están cerrados en los próximos tres meses, así en el futuro más cercano. Queremos tocar en más sitios y hacer una gira más extensa. Además queremos tocar en todos los festivales que podamos, grandes y pequeños, a lo largo del verano. Y en cuanto a lo de salir al extranjero lo dejamos para cuando se pase el verano, en septiembre-octubre. Nos gustaría ir a actuar a Inglaterra y volver a Alemania, donde ya hemos tocado alguna vez con muy buenas sensaciones.

¿Os conformáis con estar donde habéis llegado o, en ese sentido, sois más ambiciosos? Quiero decir, sois un grupo emblema del panorama independiente español pero, ¿hasta dónde crees realmente que un grupo como el vuestro puede llegar, hoy por hoy, en nuestro país? Y más siendo la vuestra una propuesta de trabajo lento, de demostración hacia un público que poco a poco va siendo más mayoritario, con una evolución coherente sin concesiones a singles comerciales y fáciles que a lo mejor hubieran podido allanar un poco el camino.

Me gustaría alguna vez, pero también distingo el rap del hip hop. Yo rapeo y tal, pero creo que se tiene que separar lo que yo hago del hip hop. El hip hop es un género muy respetable, hay gente que se lo está currando un montón porque es un tipo de música muy marginal en este país. Así que por respeto a toda esa gente que se lo está currando no mezclaría lo que yo hago con su rollo. Lo suyo me parece algo que respeto muchísimo. Y lo de rapear me mola, en definitiva casi todo lo que escribo lo hago así, improvisando rimas y todo me sale muy rapeado. Si veo que me salen cosas interesantes así, pues las grabaré. Ahora que estoy componiendo pues me pongo a hacer lo que me salga y si me sale un rap pues hago un rap, si me salen una rumba o un heavy metal, pues sin problemas, porque yo no me planteo meterme en un camino, yo sigo el camino que me gusta.

El ritmo de producción y la evolución de disco a disco ha sido notable, pero ¿en algún momento has tenido alguna crisis creativa o personal hasta el punto de pensar que se había agotado el proyecto?

Lo cierto es que mola mogollón porque si ves la cosa con perspectiva alucinas. En Méjico, los Hombres G están llenando estadios con los discos antiguos. Y lo más curioso es que allí, los hombres G son un grupo para punkies y pies negros. Allí son considerados un grupo punk y aquí son un grupo para pijos. Si hay algo que me he ido liberando a lo largo del tiempo ha sido de los prejuicios. Cuando empezaba a tocar, que era heavy, sólo escuchaba ese tipo de música, y lo que no era heavy, para mí era una estupidez. Cuando te vas quitando de prejuicios y de movidas te termina gustando todo y valorando que todo te puede llegar a parecer interesante. Sin rechazar lo que eres y sin rechazar de donde vienes. La cuestión es ir sumando más que restando y en ese sentido me pareció interesante hacer la canción de Hombres G, y además creo que ha quedado muy bien. Polaino, que se encargó de hacer los arreglos, le dio un rollo impresionante al tema. La música es música para todo el mundo, y vamos a dejarnos de chorradas y de enfrentamientos que no nos llevan a ningún lado.

Supongo que como todo en la vida también hay momentos de rutina ¿Qué tiene de especial y qué no es tan bonito de la vida de músico profesional?

Exactamente. Eso no quita que haya un estilo que te guste más que otro. Eso sí es verdad, pero no puedes dejar de escuchar cosas por culpa de los prejuicios. No puedes invitar colegas a casa y tener que esconder ciertos discos, eso no es bueno. 

Ahora que recientemente has sido padre, por cierto, muchas felicidades… ¿aún conservas la ilusión por ir al local de ensayo, las giras, la promoción… o empieza a hacerse cuesta arriba?

Los premios es algo que no te importa nada hasta que no te nominan a uno. Cuando nos dieron el Premio de la Música, yo no lo valoraba tanto. Pero al gente que te quiere, que te rodea, que ha trabajado contigo para que las cosas hayan salido como han salido... pues lo agradecen muchísimo. Simplemente viendo el video de la entrega el otro día... Estaba allí con mi novia, con el road manager, Miguélez, que había estado conmigo currando mogollón, con Perico [Pedro Reguerillo, ex-bajista de La Cabra], con Julián [Kanevski, guitarrista de La Cabra], con la gente de la compañía... Con todo lo que nos ha costado sacar este trabajo para adelante fue un momento muy bonito. Y da igual cómo se llamase el premio, de donde viniera, lo importante es que era una forma de reconocimiento. Para mí eso es lo importante y es muy emotivo. Los premios nunca se dan a quién se lo merece, porque es muy difícil, porque siempre que creas merecer algo siempre vas a encontrar a alguien que se lo merece más. Con lo cual es algo que no te debes tomar muy en serio a ese nivel, no significan nada, pero la verdad es que ayudan, dan muy buen rollo. Yo llamando a mis padres aquel día, fue algo muy emotivo. Y sobre todo eso, haber estado nominado a tres premios, con artistas grandes. Después de todo lo mal que lo habíamos pasado porque casi todo hasta ese momento había sido muy negativo, pues recibir ese reconocimiento así de pronto, fue una cosa muy bonita.

También supongo que influye el sentido de pertenecer a una banda en la que la imagen que transmitís es de sintonía y i la ilusión como motores del grupo más allá de cualquier otra cosa…

Para mí no, pero para la gente sí, siempre la hay. Ahora mismo hay mucha gente que, ahora que eres alguien conocido, pues que te cuestiona o que habla de ti sin conocerte y empiezas a tener la sensación de que hay un Lichis moviéndose por ahí en el último año y medio que no eres tú y que, encima, todo el mundo dice conocer o haber visto, y muchas veces contándote cosas que tú sabes que son imposibles, como que estabas en un sitio y ese día estábamos tocando a 300 kilómetros. Es inevitable que la gente se haga una imagen de ti, pero no es nada premeditado. Yo de esas cosas no me preocupo. Yo hago una entrevista y hablas, y luego la gente juzga. Yo ahora no lo hago porque me he dado cuenta al sufrirlo en mis propias carnes, pero antes veía una entrevista a un actor en la tele, por ejemplo, y en vez de escucharle hablar estaba pensando para mí que ese tío era un engreído o un pedante. Y eso es lo que hacemos normalmente, en lugar de escuchar proyectamos nuestras propias opiniones sobre los personajes.

Parece ser que tenéis claro un concepto de canción y tenéis un libro de estilo más o menos definido sobre el que (desde nuestra humilde opinión) no “arriesgáis” en demasía.  ¿Alguna vez se os ha ocurrido o simplemente os ha apetecido hacer una música diferente?

Son todos. Si de La Cabra escuchas sólo un tema, pues no te haces una idea de lo que es. Y eso ha sido un handicap para nosotros, es muy difícil sacar un single, porque la gente se ha quedado sólo con lo que sonaba en la radio. Si por ejemplo escuchas sólo el tema de "La lista de la compra", pues te haces una imagen de que somos un grupo en onda rumbita. Luego, claro, vas de gira, como por ejemplo me pasó en Gijón, y después de los conciertos la gente se te acerca y te dice: "pues no me esperaba que hablaseis de ciertos temas o que llevaseis cierta actitud". El caso es que la gente se queda con la anécdota, con lo que oye en la radio y para poder saber quién está detrás de La Cabra tienes que escuchar, como mínimo, un disco entero.

Y ya para terminar… ¿qué es lo que estás escuchando en este momento? ¿qué le puedes recomendar a nuestros lectores?

Con Juan Antonio Canta se hizo lo que se suele hacer con casi todos los artistas. Normalmente la gente antes de comprar un disco prejuzga... una cosa que me irrita profundamente es que con nosotros mucha gente diga "me alegro por Lichis el que hayan sacado un disco comercial, el Vestidos de Domingo y le haya ido bien". Este disco cuando salió era un disco que para nada era comercial, se ha ido haciendo comercial a base de que la gente lo ha ido escuchando y ha ido digiriendo las canciones de una forma más natural. La cosa es que simplemente hay que escuchar y luego juzgar. Pues con Juan Antonio Canta pasó exactamente lo mismo. La gente se quedaba con el chiste pero no escuchaba. En la misma canción del "Rap de los cuarenta limones", había un verso que decía "sé que parece una película de Greenaway" y muy poca gente ha entendido la referencia al director de cine Peter Greenaway, que en todas sus películas la figura más recurrente sea el limón. Y eso la gente no lo entendía, para que veas que los prejuicios nos hacen perdernos muchas cosas. Yo conocí el tema de Juan Antonio Canta tiempo después de que se suicidara, porque un colega mío se compró el disco y me lo dejó. Yo me quedé helado. Les he puesto a mucha gente el disco y piensan que es una maqueta de La Cabra porque los dos cantamos muy parecido y yo no había escuchado nada de él y él nada de mí. Yo por lo menos espero que haber incluido una canción suya sirva para que la gente se acerque a su trabajo y descubramos a un artista que iba a caer en el olvido.

Has conseguido que La Cabra Mecánica sea la cabra más famosa de este país por delante de la de la Legión.¿tienes vértigo por lo que está pasando o lo tienes todo controlado?

Lo tengo todo controlado porque no me he dejado arrastrar por la edad en la que me ha pillado todo esto. Digamos que La Cabra ha tenido dos tipos de éxito. El de ahora que es más cuantitativo, ahora hay más gente que conoce a La Cabra. Antes, sin conocernos tanto, teníamos un cierto éxito porque como grupo underground éramos muy respetados y los mejores críticos alababan a La Cabra y yo tenía mi pequeño circuito en el que tocar y poder subsistir, así que a ese nivel ya tenía éxito. En esa etapa en la que ya tenía esa cuota de éxito ya se me fue la olla. Cuando me metí un hostiazo terrible me di cuenta de qué iba la historia. Lo cierto es que el éxito que estoy teniendo ahora empieza  a preocuparme pero de otra manera. Yo, por ejemplo, ahora todavía puedo coger el metro o tomarme una caña tranquilamente. Sí que me doy cuenta de que a veces voy por la calle y hay tres o cuatro que te miran, te medio reconocen, sobre todo aquí en Madrid. Pero todavía puedo salir a la calle tranquilamente, estoy en el nivel en que la cosa no se ha despiporrado demasiado, todavía puedo salir a la calle. Cuando conocí a los Estopa, que son majísimos, estás con ellos y ves que lo están pasando mal porque no pueden salir a la calle a comprarse un paquete de tabaco. La Cabra es un grupo muy conocido pero que luego no hemos vendido tanto, no hemos llegado a cien mil discos. En el momento en el que vendiésemos un millón de copias estaríamos tan expuestos como está esa gente y eso es una cosa que si ocurre no me quedará más remedio que aceptar y que sería positivo en la medida en la que trae ciertas cosas muy positivas, pero no es algo que quiera para mí. En el nivel en el que estoy me da para vivir holgadamente y para tener también lo otro. Tengo lo mejor de ambos mundos y no me gustaría perderlo.

Siempre te has mostrado reticente a escuchar tus propios discos, ¿ya has escuchado este disco?

Sí ya lo he escuchado con menos reticencias porque estaba menos seguro de lo que había. En los otros discos había un montón de fallos, un montón de inseguridades por mi parte, eran todo como obras inconclusas. Ahora esto puedo escucharlo con más tranquilidad, que puedo escuchar con agrado sin ningún bochorno. Aún así terminaré detestándolo, seguramente. 

¿No será que antes te sentías más expuesto y por eso te daba un poco de vergüenza el hecho de que la gente escuchase cosas tan íntimas y tan autobiográficas?

Toda expresión artística es uno u otro modo autobiográfico, todo lo que creas depende de tus experiencias vitales, tú eres el vehículo de transmisión de una obra. A los músicos sí se nos exiges un compromiso personal con lo que cantas, con lo que escribes en tus letras. Cosa que no se le exige a un director de cine o a un escritor. Las canciones son, o tienen que ser, una recreación personal, una paja mental... No hace falta que tú seas el personaje que aparece en la canción, aunque lo hagas en primera persona, y eso no quiere decir que no lo vivas. La canción tiene que ser verdad, punto, y para que sea verdad no es necesario que parta de tu propia vida, la canción se hace verdad cuando la escribes porque necesitas contar esa historia sea tuya o no.

© www.sinetiquetas.com 2003